La aventura europea de Armando “Hormiga” González tuvo un cambio inesperado en apenas 48 horas. El delantero mexicano perdió al director deportivo Darko Kovačević y al entrenador José Luis Mendilibar, dos figuras relacionadas con su llegada al Olympiacos de Grecia.
Kovačević dejó su puesto el martes 8 de septiembre, mientras que un día después el club anunció la salida de Mendilibar, quien todavía tenía contrato hasta 2027.
Los movimientos se producen justo cuando González comenzaba a ganar protagonismo con el conjunto de El Pireo.
Kovačević fue clave en la llegada de la Hormiga
La salida de Darko Kovačević tiene un significado especial para el delantero mexicano.
El exdirector deportivo de Olympiacos había seguido durante varios años la evolución de González y participó en las gestiones que permitieron concretar su llegada desde Chivas durante el mercado de verano.
Kovačević permaneció aproximadamente 31 meses al frente de la dirección deportiva del club griego antes de dejar el cargo.
Para la Hormiga, su salida significa perder a uno de los directivos que conocía de primera mano sus condiciones y que respaldó su incorporación al futbol europeo.
Pero la reestructuración del Olympiacos no terminó con la salida del directivo.
Mendilibar también deja el banquillo
Un día después de la salida de Kovačević, Olympiacos confirmó la marcha de José Luis Mendilibar.
El técnico español había sido el encargado de dirigir los primeros partidos de González desde su llegada a Grecia y comenzó a evaluar al delantero dentro de la competencia por un puesto en el ataque.
De esta manera, el mexicano se quedó en cuestión de horas sin dos figuras importantes en su proceso de adaptación: el directivo que impulsó su llegada y el entrenador que estaba siguiendo su rendimiento en la cancha.
La salida llega después del mejor partido de González
El momento de los cambios resulta especialmente significativo porque González venía de protagonizar su mejor actuación desde que llegó al futbol griego.
El 8 de septiembre, la Hormiga fue titular frente a Volos en la Copa de Grecia y participó directamente en tres anotaciones del Olympiacos.
El mexicano consiguió dos goles y una asistencia en el encuentro, una actuación que le permitió alcanzar los tres goles con el equipo desde su llegada a Europa.
La oportunidad también apareció después de una lesión de Ayoub El Kaabi, situación que abrió espacio para González en el ataque del conjunto griego.
El delantero aprovechó los minutos y respondió con goles.
González tendrá que convencer a un nuevo entrenador
Mendilibar había hablado sobre la competencia de González por el puesto de delantero y, tras su doblete, reconoció que los goles representaban una señal positiva, aunque el mexicano todavía tendría que competir por la titularidad.
La situación colocaba a González en un momento importante de su adaptación: contaba con goles, minutos y una oportunidad en el ataque.
Ahora deberá demostrar sus condiciones ante un nuevo cuerpo técnico.
La llegada de un entrenador distinto puede modificar la distribución de minutos, las prioridades tácticas y la competencia interna por la posición de centrodelantero.
Para el mexicano, la principal carta disponible son sus actuaciones dentro de la cancha.
Antonio Cordón apunta a regresar
La reestructuración también alcanzaría la dirección deportiva.
Antonio Cordón aparece como una de las opciones para regresar al Olympiacos y asumir nuevamente responsabilidades en el área deportiva tras la salida de Kovačević.
Cordón ya conoce la institución y anteriormente coincidió con Mendilibar en una etapa que terminó con la conquista de la UEFA Conference League por parte del club griego.
Ahora, en caso de concretarse su regreso, tendría la responsabilidad de participar en la construcción del nuevo proyecto deportivo del Olympiacos.
¿Qué viene para la Hormiga González?
El cambio de entrenador y de director deportivo no significa necesariamente que González pierda su lugar en el equipo.
De hecho, el delantero llega a esta nueva etapa después de marcar dos goles y dar una asistencia en su última participación, una actuación que puede convertirse en un argumento para mantenerse dentro de la rotación ofensiva.
El nuevo entrenador tendrá que evaluar nuevamente a toda la plantilla y decidir qué jugadores forman parte de su proyecto.
Para González, el escenario implica comenzar otra evaluación, pero con un antecedente inmediato a su favor: ya respondió con goles cuando recibió una oportunidad como titular.
La próxima etapa será clave para determinar si esa actuación se convierte en continuidad o si el mexicano deberá volver a pelear desde cero por un lugar en el once.
En apenas dos días, Olympiacos modificó parte de la estructura que recibió a la Hormiga en Grecia. Kovačević ya no está, Mendilibar tampoco y González tendrá que convencer al nuevo proyecto deportivo dentro de la cancha.
